Posteado por: diecer50 | 30 Abril 2008

Prevenir es mejor que curar

Así lo dice el conocido dicho, es preferible prever las situaciones y actuar que después sufrirlas.

En Argentina este problema es algo común, siempre arreglando las cosas con alambres o sobre la marcha. La eficiencia de este sistema se pone a prueba según la gravedad de la situación.

Con respecto a los focos de incendio que vienen azotando a los campos del noreste de la Provincia de Buenos Aires y con su humo a los habitantes de la Ciudad de Buenos Aires, se puede decir que es obra de la pura ineficiencia de las autoridades “competentes”, la magra planificación estratégica para este tipo de incidentes y los altos réditos políticos que otorgan estos hechos.

Pero, qué tienen que ver los aviones en todo esto??? Mucho que ver, principalmente porque los aviones son unas de las herramientas para extinguir incendios en lugares del mundo altamente “inflamables” y distantes como Australia y California. La mayoría de los países de Primer Mundo… o no tanto… constan de equipos de “bomberos del aire” altamente entrenados para sobrevolar y extinguir grandes focos ígneos, que mediante aviones preparados para ese tipo de situaciones logran acabar con incendios de inmensas proporciones.

Piper Pawnee fumigando

Es raro y preocupante que Argentina no posea ni un solo avión para hacer frente a un incendio forestal, contando que poseemos miles y miles de kilómetros cuadrados de milenarios bosques de un inmenso valor natural.

En el caso puntual de los múltiples focos de incendio en los campos bonaerenses, se combatió el fuego con algunos helicópteros y los improvisados Piper Pawnee que normalmente son utilizados para fumigar.

Primero se debe explicar que el Piper Pawnee consta de un sistema de dispersión que esparce equitativamente el insecticida sobre las plantaciones. Este tipo de avión no sólo es muy poco eficiente al tener que reponer rápidamente su poca cantidad de litros de agua y por ende volver al aeródromo, sino que también su sistema dispersor no sirve para apagar el fuego. Éste necesita un golpe de gran cantidad de agua que lo extinga completamente.

Por eso existen aviones versátiles que están especialmente hechos para combatir el fuego. Ese es el caso de el Canadair CL-415.

Un avión anfibio bimotor que puede “succionar” el agua desde cualquier rio o el mar y que sin tener que volver a la base puede llegar a

la zona de incendios y largar su carga de 6.140 litros.

Países como Francia (13 aviones), Canadá (17), Grecia (10) e Italia (14), poseen grandes cantidades de estas máquinas para paliar sus incendios. La mayoría de estos países tiene superficies muchísimo más pequeñas que nuestro País, pero el nuestro no posee ni siquiera uno.

Por eso, a veces es mejor gastar algunos millones para prevenir, que gastar muchos más para apagar.

Diego E. Cerviño

Fotos: Airliners.net


Dejar una respuesta

Su respuesta:

Categorías